miércoles, 11 de abril de 2012

BORRACHA DE AMOR

Vengo borracha de amor
llenita de ayer
y olor a tabaco
Traigo en mis ojos la miel
que pude sorber
de algunos que otros labios

Tengo la amarga verdad
de que hay libertad
que también condena
Dejo mis hombros caer
sin más, sin más a todo
que me roba una pena

Fui dando tumbos y allí donde no te esperé
hoy me encuentro contigo.
Pude quedarme y me fui,
enredarme o seguir bebiendo tu olvido...

Si me quieres aquí estoy
sino date media vuelta
no me marees que no voy,
que no voy, que no voy a perder la cabeza....
 
Borracha de Amor - Vanesa Martín y Pablo Alborán (Concierto en Aranjuez)


Y yo me pregunto: ¿Se puede estar borracho de amor? ¿puede una borrachera de amor ser perjudicial? ¿o es peor la de anís? :(

Perdonadme, `pero llevo demasiados post tristones, me apetecía un poco de musiquita verbenera y humor del fino ;)) 

P.D. Muchas gracias por vuestros comentarios en el post de la escritora J.W (percibí mucho cariño en vuestras palabras), siempre lo noto, pero hay algunas veces (quizá porque te pilla de bajón, no sé), en que se agradece ese aliento. A los que me dijisteis que soy normal, os he puesto en mi lista negra:_:_:_:_:_:

Besos


13 comentarios:

De cenizas dijo...

El amor no deja de ser un tóxico que deforma la visión de la realidad y puede llegar a envenenar la sangre....


besos :)

Encarni dijo...

Yo brindo contigo, Noche. Alzo mi copa y a emborracharnos, de amor, de anís, o de lo que sea.

Chin chin

nocheinfinita dijo...

*DeCenizas, menuda definición te has marcado, es que eres un encantador de palabras. Uno de mis favoritos. Gracias. Un beso

*Encarni, yo también levanto mi copa y brindo contigo. Un beso.

emejota dijo...

Ay preciosa, hablaríamos sobre esa cuestión y no acabaríamos nunca, de todos modos me gusta enfocarlo desde un ángulo científico. Es cuestión de endorfinas y de capacidad para generarlas y de mucha generosidad para compartir. Luego te hablaría de los arquetipos astrológicos, pero ¿sabes que?, que da lo mismo. Lo mejor es dejarse llevar por la corriente de la vida y esperar siempre lo mejor.
Bsssss.

emejota dijo...

Por cierto, si te pasas por el Otoño verás que tienes un regalito para ti. + Bs.

mariajesusparadela dijo...

Entre una borrachera y otra, prefiero, con mucho, la del amor: es cierto que da dolores de cabeza, pero, al fin, son dolores perfectos.

Encarni dijo...

Uy,noche, Emejota te ha echo el mismo regalo que yo para tu blog, bueno como no es obligatorio...
o así, también tiene más refuerzo no?

Un besito

José Vte. dijo...

Lo malo de una borrachera es que, en ocasiones, al día siguiente no te acuerdas de nada de lo sucedido.
¿Ocurrirá lo mismo con las borracheras de amor?

Un abrazo

rosscanaria dijo...

Pues a emborracharse de amor o de... lo que haga falta...
Bonita canción nos dejas sobre amoríos y otros...
Besos Noche y linda semana,

ana dijo...

las borracheras de amor te vuelven vulnerable, es mejor poquito a poco, dejarse llevar y disfrutar de todo pero con cuidado, porque a veces cuando despertamos estamos solos.

Mucho ánimo.

larubia dijo...

Vamos a brindar por la borrachera de amor… aunque también me apunto a otras borracheras, jejeje, aunque me quedo con la resaca de la del amor.

Preciosa canción, hacen un buen dúo.

“Tú sí que vales” MUCHO, que tengas un buen día ; ) un besote.

Pau dijo...

Noche, noche, que te diría yo de las borracheras de amor…..Estoy constantemente en esa situación, y te diré una cosa, solo son toxicas cuando no son correspondidas, al menos bajo mi punto de vista. No obstante que vivan las borracheras de amor,(yo también soy optimista), y como dice Larubia me apunto también a las otras.
Sé feliz con y sin borrachera la vida es para vivirla.
Un besazo muy grande
Pau

Asun dijo...

Pues desde el momento en que pueden hacer perder la cabeza y llevar a uno a hacer las mayores tonterías y cosas sin sentido, se podría decir que sí que se puede estar borracho de amor.

En cuanto a si es peor la de anís... doy fe de que .
Bueno, estoy capacitada para asegurarlo siempre y cuando el pacharán se considere igual que el anís jejejeje...
Aún recuerdo los efectos que en mí causó la ingesta de aquel bebedizo, y eso que yo era una jovenzuela muy jovenzuela (aún no había traspasado la barrera de la mayoría de edad), y que ha llovido bastante desde entonces.
Fue tal la resaca que no he vuelto a probar nuestro licor autóctono.
La borrachera de amor no deja esas secuelas, que yo sepa jajajajaja

Besotes