jueves, 7 de abril de 2011

¿SUFRIR es INEVITABLE?

El pasado domingo leí en "El País", un reportaje de Psicología titulado ¿Sufrir es inevitable? escrito por Miriam Subirana. Me pareció interesante. El reportaje entero pinchando en el enlace. Yo dejo algunos extractos.


..."Aunque crea malestar, muchas personas pueden convertirse en adictas al sufrimiento. La mejor opción es no temer a mirar en uno mismo, aceptar los cambios y poder observar desde el desapego para tener una perspectiva clara que ayude a ver la dirección correcta.

Hay personas que se aíslan en su tristeza y dolor. Exclaman: "No me entiendes". Se separan de las personas que pueden ayudarle. En el fondo quieren su cariño y ayuda. Pero se encierran dificultando e incluso impidiéndose ese apoyo. Quieren ayuda, pero bloquean la posibilidad de aceptarla.

SIN MIEDO

"Dile a tu corazón que el miedo a sufrir es peor que el sufrimiento mismo" (Paulo Coelho)

En nombre del amor sufrimos. En vez de amar desde un espacio de libertad, intentamos ayudar desde la preocupación y el miedo, y así agobiamos, controlamos y dependemos. No dejamos ser.

Cuando hay demasiado dolor no podemos asentarnos en nuestro poder verdadero y experimentar nuestra energía de amor. El miedo al amor y a la grandeza de lo que puede conseguir con su poder le impide levantarse para recuperar su potencial. Tememos nuestra grandeza, y este miedo nos mantiene en un estado restringido y doloroso. Solo el poder del amor verdadero puede ayudarnos a sacar el sufrimiento reprimido del subconsciente a la conciencia consciente. El amor no se aferra a las cosas: libera el pasado y desbloquea la energía.

SOLO SI LO PERMITE

"Nadie puede herirte sin tu consentimiento" (Eleanor Roosevelt)

Nadie le puede herir, excepto si usted lo permite. ¿Cómo lo permite? Siendo una aspiradora que hace suyo todo lo del otro, lo bueno y lo malo. Sus expectativas y su insatisfacción constante le llevan a esperar del otro. Y esto le abre a sufrir, sus deseos se multiplican y permanece el vacío interior.

Revise sus expectativas, sus deseos, sus proyecciones, y entre en su silencio interior para aprender a soltar. Abra su corazón y deje que salga el dolor. No lo necesita. No lo justifique. No acumule más sufrimientos.

El sufrimiento es un mensajero. Nos señala que tenemos los ojos cerrados frente a nuestra verdadera naturaleza espiritual. Lo que ocurre es que en lugar de escuchar, con frecuencia tapamos y negamos que el problema existe o lo justificamos, con lo que no permitimos que se disuelva. Lo importante es percibir que se puede convertir en un estímulo para la transformación.

Cuando sufrimos, buscamos el origen del malestar. Pero la tendencia es buscar culpables fuera de nosotros. Para sanar el dolor hemos de ir hacia el interior. Solo así nos daremos cuenta de que quizá las causas están en nuestra manera repetitiva de pensar, en nuestras actitudes defensivas o en nuestra incomprensión de nuestras relaciones y del mundo que nos rodea. Aceptar y tolerar nos sana, y una parte consiste en ver el sufrimiento como un proceso de aprendizaje. Tolerar no es aguantar, sino comprender y amar. Desde ahí crece la compasión.


LA MENTE COMO CALMANTE

"El sufrimiento deriva del apego" (Julio César)

El dolor físico, emocional o mental invita a incrementar el poder interior y a desapegarte. En el dolor físico, el aprendizaje del desapego facilita soltar el "nudo" y calmar la sensación de dolor.

La solución espiritual es impedir que aparezcan las emociones que nos llevan al sufrimiento extrayendo del núcleo de nuestra conciencia cualidades de amor y paz, empleándolas en pensamientos y actitudes con motivación de entrega dirigidas al mundo que nos rodea. Se trata de concentrarnos en nuestras cualidades positivas naturales y no obsesionarse ni dar espacio a las negativas para que estas se vayan disolviendo.

Si está atrapado emocionalmente, el sufrimiento permanece y el dolor crece, provocándole amargura y malestar. Reacciona desde la angustia en vez de la compasión.

En silencio, con desapego, verá con claridad cómo en algunos casos ha sido su ego el que se ha dolido. El ego y el apego crean ataduras e imposiciones hacia otros, le coaccionan a actuar en contra de sus valores y le quitan libertad. Es necesario darse cuenta y aceptar la causa para pasar a fortalecer su poder de transformarlo. Para disolverlo se puede involucrar en acciones elevadas, sirviendo o cuidando a otros. En vez de sentir el dolor como un martirio, veamos cómo nos invita a escuchar su llamada; a comprender con aceptación, tolerancia y compasión; a soltar y a desapegarnos; a amar con libertad dejando ser y hacer sin expectativas; a ser solidarios y a servir al prójimo."


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Pero... ¿cómo no sufrir?, ¡¡con la que está cayendo!!





PD. A todos aquellos que no sólo me leen, sino que también se preocupan por mí. Estoy bien, la nostalgia y el sufrimiento están en los niveles normales, mi alma se va recomponiendo y un poco payasa sí que soy :))

Besos, millones de besos y buen fin de semana.

noche

13 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Yo soy de las que digo que hay que buscar dentro, no fuera. No sabemos nuestro maravilloso potencial hasta que buscamos, seriamente, dentro de nosotros mismos.
Siempre encuentras (fuera) cosas interesantes. Y nosotros las encontramos aquí, gracias a ti.
Preocuparse por los demás, si se les quiere, es inevitable. Y nos hace mejores.

Asun dijo...

Hay mucha gente que es adicta al sufrimiento, siempre ven el lado negativo de las cosas, con lo cual anulan lo positivo que pueda tener. Tienen un radar especial para detectar las desgracias y lamentarse incluso por las desgracias ajenas.
Yo diría que su lema es: "sufro, luego existo". No son capaces de disfrutar de nada, "porque seguro que detrás de ese placer se esconde algún pero..." que ellas van a ver mucho mejor que nadie.

Muy interesante el artículo.

Besos.

PD: me alegro de que mantengas la nostalgia y el sufrimiento a raya:-)

quiz dijo...

Siempre tuve una teoría respecto al sufrimiento. Para mi existen dos tipos de sufrimiento :
1.- El que te viene dado y no puedes eludirlo.
2.- El que podemos evitar.
El primero tenemos que sacar fuerzas para sobrellevarlo y no dejarnos abatir, puesto que la vida esta compuesta de "mieles y hieles".
El segundo es aquel que podemos percibir que va a ocurrir debido a las circunstancias. Pero muchas veces cerramos los ojos y no queremos verlo, o por el contrario decidimos que vale la pena sufrir antes que dejar de vivir una situación.

He ahí el “quiz” de la cuestión amigas.
Que tengas muy buen fin de semana guapa, y no se te ocurra la idea de SUFRIR.
Muackssssss………quiz.

Anna Jorba Ricart dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mariajesusparadela dijo...

Un viaje en compañía,no cabe duda.
No hay gallego que se precie que no conozca y ame a Rosalía de Castro.
Todo lo que va contigo es, en definitiva, la gente que te quiere, representada.

Pau dijo...

Cualquiera puede dominar un sufrimiento, excepto el que lo siente.(William Shakespeare)
Buen finde semana, noche,y recuerda que la mas ligera locura en que el amor te hizo caer es por que has amado....
Besitos, muy fuertes.
Pau

Jose Vte. dijo...

No hay peor sufrimiento que el dolor interior. El sufrimiento físico, generalmente pasa, el sufrimiento interior, el de los sentimientos, el de la soledad, el del amor..., ese se puede quedar con nosotros durante mucho tiempo, y nos deja sin vida o con una vida vacía.

Un fuerte abrazo

rosscanaria dijo...

Maravilloso extracto el que has sacado del sufrimiento y la aceptación, muy interesante.
Hay que mirar en nuestro interior y no querer culpar a otros...
Besitos de lindo fin de semana Noche.

yraya dijo...

Hay personas que se recrean en su sufrimiento y no ven más allá de lo que debieran.
Un abrazo

ana dijo...

yo digo que no hay mal que cien años dure y que tenemos que vivir riendo y sacando fuerzas de donde sea, no recrearnos en el dolor como una forma de tener lo que perdimos, y lo hacemos recordando y dándole vueltas a todo. Para todos los males, hay un factor llamado tiempo.

besitos

emejota dijo...

Sufrir me parece algo tan normal y humano que forma parte de la vida. Un exceso de sufrimiento puede resultar patológico como cualquier exceso de la naturaleza humana.
Lo importante, me parece, es reconocerlo, buscar las causas e intentar subsanarlas. Un fuerte abrazo.

MariluzGH dijo...

Interesantísimo tema y bien escrito, gracias por el resumen :)

Considero inevitable el sufrimiento, lo que no va conmigo es 'regodearme' en él... ¡a mi no me gana! (ya recordarás algunas entradas en mis puntos locos).

Me encanta que seas algo payasa, jeje ya somos dos (o más)

abrazos, guapa y buen finde

larubia dijo...

El sufrimiento nos acompaña en nuestras vidas, es inevitable. La mejor terapia, como dice mariajesus, buscar dentro de uno mismo.

Hay que ser fuerte y ponerse unas metas, unos objetivos a corto plazo.

Jeje, quiz, me encanta como matizas, una buena exposición.

Interesante artículo de psicología noche. Desconecta y disfruta del finde.

Un besote.