Siempre es buena ocasión para regalar un libro o para comprárselo una misma, pero hoy que se celebra su día internacional, parece que es cuando más se compran y eso está bien. Pero lo que no está bien es que compremos los libros en las grandes superficies -tipo corte inglés o fnac- y dejemos a un lado esas librerías pequeñitas, de barrio, cuyos dueñ@s ponen esos negocios porque les gustan realmente los libros y no sólo para ganar dinero.
Quiero recomendaros dos en Madrid:
En el barrio de Malasaña, está La Clandestina una librería que es mucho más.
Los libros cuestan lo mismo, si no tienen el que buscas te lo encuentran y además te llevas la amabilidad de sus dueños, Shara y Mariano. También se pueden comprar por Internet. Además de la librería han creado una pequeña editorial y doy fe de que son buenos los libros que editan.
La imagen de aquí.
Y cerquita del Museo Reina Sofía se encuentra La libreria de lavapiés, que se define a si misma de esta manera: ¡"Soy una librería pequeña pero independiente, social y Libre!". Allí puedes encontrar libros nuevos y de segunda mano, en español y en inglés, también puedes comprar objetos artesanos africanos y locales y siempre con el espíritu atento y amable de Pilar, su dueña.
Sí, son mis amig@s, pero si no lo fueran también las recomendaría. No dejemos que el pez grande se coma al pequeño.
Y hagamos como en Cataluña, hoy además de un libro, regalemos una rosa... Y muchos besos.


