La semana pasada vi un documental en la 2 de TV (tv a la carta), en el que se cuenta la historia de Ayub, un chaval de 14 años que vive en Hansala (Marruecos).
Hansala es una aldea entre montañas, montañas muy altas. Las mujeres cargan con la leña a la espalda, tienen huertos, cuidan su ganado... pero todo de una manera muy precaria.
Los jóvenes cruzan el estrecho en pateras,en busca de una vida mejor, dejando muchos, su vida en el intento.
Ahora y gracias a Solidaridad Directa (que ponen el dinero) tienen luz eléctrica y están en la tarea de construcción de unos depósitos de agua potable en las montañas y a través de un sistema de canalización llevarlo hasta las casas. Esa tarea está resultando toda una odisea (tienen que transportar la tierra por unos caminos tan estrechos que ni los caminones ni los animales de carga pueden pasar por ellos, lo han de pasar los hombres, arriesgando sus vidas,) Dale que dale, como decía Miguel Hernández y que tan maravillosamente canta Serrat. Mirar el vídeo, sólo dura 30 minutos.
Los objetivos del desarrollo del milenio 2015 nacieron como un compromiso mundial para salvar el planeta. Los líderes de 189 países diseñaron un plan para combatir la pobreza, respetando la tierra y los hombres que la habitan. Uno de estos objetivos es: Fomenar la Asociación Mundial para el Desarrollo.
Mi gratitud a toda la gente de Solidaridad Directa y a tod@s los que con su granito de arena van haciendo un mundo mas igualitario.