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domingo, 7 de abril de 2013

Travesía de la noche

Abril, 6. "Travesía de la noche" 

En ciertos pueblos perdidos en las montañas de Guatemala, manos anónimas crean los muñequitos quitapenas.
Ellos son un santo remedio contra las preocupaciones: despreocupan a los preocupados y los salvan de la peste del insomnio.

Fotografía tomada de internet
 
Los muñequitos quitapenas no dicen nada. Ellos curan escuchando. Agazapados bajo la almohada, escuchan los pesares y los penares, las dudas y las deudas, tormentos que acosan el dormir humano, y mágicamente se los llevan lejos, muy lejos, al secreto lugar donde ninguna noche es enemiga.

Del libro "LOS HIJOS DE LOS DÍAS" de Eduardo Galeano. 

Un abrazo

 

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?

Ese es el título del libro de memorias de la escritora Jeanette Winterson.
Tereixa Constenla, en el país cultural, escribe sobre él.

"(...)Jeanette Winterson fue adoptada a las seis semanas de nacer por un matrimonio de evangélicos pentecostales, integristas y pobres. Su padre era una figura cortocircuitada por su esposa, la señora Winterson, una extravagante depresiva obsesionada con el Apocalipsis, que guardaba un revólver en un cajón de trapos, cocinaba tartas cada noche para eludir el sexo conyugal y tenía dos dentaduras —una mate y otra perlada— que intercambiaba según las ocasiones. Los libros, excepto la Biblia, estaban prohibidos. “El problema con un libro es que nunca sabes qué contiene hasta que es demasiado tarde”, advertía a su hija.

Su madre despotricaba ante conocidos: “Esta niña es una ofensa para el cielo, para los muertos, para la naturaleza”. Repetía a todas horas que se había equivocado de cuna al elegir bebé. La pequeña se convirtió en un ser raro y solitario. “Nunca creí que mis padres me quisieran. Yo intenté quererlos pero no funcionó”, concluye en sus memorias. Le pegaban, la obligaban a dormir a la intemperie —jamás tuvo llaves de su casa— y la adoctrinaban en su fundamentalismo pentecostal. “Mi madre, la señora Winterson, no amaba la vida. No creía que nada pudiera hacerla mejor. Una vez me dijo que el universo es un cubo de basura cósmica, y después de pensármelo un poco, le pregunté si el cubo tenía la tapa puesta o no.

—Puesta-dijo-. Nadie se escapa”

Hizo que Jeanette almacenase rencor —“podría llenar con él una casa”— y furia contra todo. Pero suscitó algo bueno: la prohibición azuzó una rebeldía productiva en su hija. En la biblioteca pública de Accrington se leyó los tomos de literatura inglesa de la A a la Z, que la arrancaron de su mundo ruin y le dibujaron un horizonte infinito. Eso explica lo que ocurrió a partir de los 16 años, cuando la señora Winterson la echó de casa por su lesbianismo (“Has vuelto con el Demonio”, le dice; era su segunda relación con una chica) y protagoniza un memorable diálogo:

“—Jeanette, ¿puedes decirme por qué?

—Por qué, ¿qué?

—Sabes muy bien el qué.

—Cuando estoy con ella soy feliz. Feliz, sin más.

Asintió. Parecía que comprendía y pensé, de verdad, por un instante, que iba a cambiar de opinión, que hablaríamos, que estaríamos al mismo lado del muro de cristal. Esperé. Al final soltó:

—¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?”.

La señora W, como la llama su hija, merecería ingresar en el olimpo de los arquetipos literarios si no tuviera un pequeño defecto: existió. A pesar de ella (¿o fue gracias a ella?), Jeanette salió adelante. Tras su expulsión del hogar, durmió y vivió en un viejo Mini hasta que una profesora la acogió en su casa y le ayudó a preparar el examen de ingreso para estudiar filología inglesa en Oxford. A partir de ahí cambió su vida. Escribió su primera obra a los 23 años, Oranges is not the only fruit (traducida aquí como Fruta prohibida), y se consagró. La novela ganó el Whitbread y fue adaptada por la BBC. Era netamente autobiográfica. Comenzó entonces una fructífera carrera literaria (en español Lumen ha publicado la Biblioteca Jeanette Winterson).(...)"

Si os interesa podéis leer el artículo completo: AQUÍ

Y después de leer esto, (gracias mamá) cómo no sentirme una privilegiada. Yo no quiero ser normal.



Un abrazo


jueves, 17 de noviembre de 2011

El mismo mar de todos los veranos

"El mismo mar de todos los veranos", es un libro escrito en 1978 por Esther Tusquets, que yo NO HE LEÍDO (aún), pero del que me hablaron hace poco. Os dejo esta "golosina" que encontré en el blog de Sui (Mirando las musarañas)



“Clara, despacio, tenemos todo el tiempo‑ porque no quiero una vez más, no quiero aquí esta noche, esa agresión febril, esa acometida de animalito salvaje y desamparado, ese placer sombrío y terrible de otras veces.

Y sólo mucho más tarde, cuando estamos desnudas, hermosa su blancura escuálida y ya no avergonzada a la luz de las llamas ‑ahora sí he añadido leña al fuego, he cerrado las cortinas, he buscado unas mantas‑ entre el cabello oscuro y lacio de sirena, sólo ahora, casi de madrugada, dejo que se apretuje contra mí con este deseo oscuro, torpe, desolado que casi me da miedo, pegada a mí la piel contra la piel, iniciando un gemido que muere en estertor, restregándose contra mi cuerpo, sus dos piernas enlazadas como una trampa mortal en torno a mis caderas ‑suavecito, Clara, despacio, tenemos todo el tiempo‑, hasta que me desprendo del estrecho lazo de sus piernas y sus brazos ‑quieta, Clara, quieta, amor‑, la tumbo de espaldas, la fuerzo a no moverse, la sujeto contra el suelo con mis dos manos, y mi boca empieza un recorrido lentísimo por la garganta fina, palpitante, donde agonizan los gemidos, la garganta de alguien que se está ahogando y que no quiere gritar ‑silencio, Clara, quieta, todavía es de noche, tenemos todo el tiempo‑, un recorrido lentísimo por los hombros redondos que no logran de cualquier modo contener el temblor, por los huesos que se le marcan delicados en el escote, por los pechos chiquitos, por los pezones pálidos, de pezón a pezón mi boca mordisqueante, hasta que crecen hacia mí erizados y locos, encrespados bajo el aire abrasado de mi boca, bajo mis labios duros y mis dientes punzantes y breves, y son ellos ya los que buscan dientes y labios, y los muslos de Clara que se levantan hacia el vacío, también buscándome, porque yo sigo con mi boca sobre ella, mis manos inmovilizándola, mi cuerpo todavía distante ‑despacio, Clara, despacio, pronto llegará el alba‑, y los flancos de Clara arqueados de un modo tan violento y contorsionado, tan pálidos y flacos a la luz de las llamas, evocan imágenes sombrías de terribles torturas ancestrales, y ahora sí deslizo mi cuerpo sobre el suyo, y dejo que me aferren frenéticas sus piernas ‑despacio, Clara, despacio, amor, despacio‑, y mi mano va abriendo suavemente el estrecho camino entre su carne y mí carne, entre nuestros dos vientres confundidos, hasta llegar al húmedo pozo entre las piernas, unas fauces babeantes que devoran y vomitan todos los ensueños, y yo me hundo en él como en la boca de una fiera, arrastrada en las ondas de un torbellino en que naufrago, y crece el vaivén de nuestros cuerpos enlazados y el roce de mi mano entre sus muslos, y el gemido de Clara es de pronto como el aullido de una loba blanca degollada o violada con las primeras luces del alba ‑pero no hay temblores locos esta vez, no hay gemidos entrecortados, porque el placer brota, seguro y sin histerias, de lo más hondo de nosotras y asciende lento en un oleaje magnífico de olas espumosas y largas‑, y después Clara yace a mi lado, desmadejada como un muñeco de estopa, jadeante todavía, pero relajada al fin, recuperada finalmente su sombra o liberada para siempre de la caterva de los niños perdidos.

No me pregunta ¿y tú?, ¿estás bien?, ¿te ha gustado a ti? Qué maravilla, Clara no pregunta nada, ni tan siquiera dice que me quiere, queda ronroneante y desmadejada ‑los ojos cerrados y fugitiva en los labios una sonrisa a lo Gioconda‑, hasta es posible que esté medio dormida, porque no hace ningún gesto cuando me levanto, sigue tumbada quieta entre almohadones y mantas, ante las ascuas, igual que un gatito satisfecho que hubiera encontrado por fin su sitio en el hogar

(…) estamos repentinamente al otro lado ‑mucho más allá‑ del miedo y la vergüenza, y es evidente y claro que en cualquier instante yo tendré que morir, porque la ternura me ha traspasado como cien alfileres de diamante, la ternura me ha pisoteado y arrollado a su paso como el más terrible de los ejércitos en marcha, y me voy deshaciendo, disolviendo, desangrando en palabras, tan dulcemente muerta que ya casi no puedo con el peso de Clara ‑que no pesa nada‑‑‑, y menos mal que hemos llegado juntas a las dos camas gemelas y la deposito allí y le deslizo una almohada bajo la cabeza (…) y la cubro con la sábana y la manta de pieles ‑hace frío con la ventana abierta, y yo quiero mantener abierta la ventana porque la habitación olía a cerrado, y porque es imprescindible que oigamos el mar y el viento entre los cañaverales y el pitido del tren al adentrarse en el primer túnel de la mañana‑, y ahora le pido quedo que no despierte, que se duerma, y me tumbo a su lado, a sus espaldas, y ella despega por fin los labios y gime “Elia no te vayas” y sé que podré repetir un millón de veces el mismo recorrido suave de su cuerpo con mis manos, susurrar interminablemente las mismas palabras tontas en su nuca tibia, escucharla dormir plácida y a trechos suspirante, mientras espero la muerte con el alba”

Esther Tusquets
“El mismo mar de todos los veranos”

Ed. Castalia (única con notas de la autora, absolutamente edición agotada) 

Extraído del blog: Mirando las musarañas

Un beso

noche

jueves, 6 de octubre de 2011

Os admiro y aprendo



Admirar es lo opuesto a envidiar. 
El que admira no compite con el admirado; 
le reconoce su valor y aprende de él. 
En todo caso, lo emula.

Carlos Castilla del Pino - "Aflorismos"



Fotografía: larubia



Manolo García, otro al que admiro. "Un giro teatral" de su último disco "Los días intactos" (Con publi incluida:))




Esta entrada está dedicada a tod@s los seguidores del blog, y especialmente a:

larubia 
Anna Jorba Ricart
Aro
Eastriver
Asun
Reyes
Anusky
mariajesusparadela
Encarni
Mariluz
Jose Vte.
De Cenizas
Yraya
Maripaz Brugos
Ana
Mercedes Pinto
Pau
Mamé Valdés
Curro
Quiz
Almelche
Esilleviana
Ibso
Montserrat Sala

mis comentaristas del post anterior. Y si queréis tener un detallito ... en la próxima convocatoria quiero vuestro voto :)))))))))))))))

Si a Quiz se le solucionan sus problemas técnicos con el ordenador, lo mismo pone fotillos de su viaje a Galicia, lugar al que yo me marcho a pasar el finde (espero llevar la lluvia conmigo, esa lluvia que tanta  falta hace).

Besos

noche

lunes, 18 de abril de 2011

Seguimos jugando... en la "porra futbolera".

Entre las 16 apuestas válidas de la anterior “porra Madrid-Barça” (mosquetera Pau, lo siento pero tu empate a nada no sirve, aunque lo pongas en mayúsculas) ninguno de mis queridos lectores dijo que el partido acabaría 1-1. ¿Justo, injusto, penaltis que fueron o que no fueron? Eso se lo dejaremos a los expertos. A nosotros lo que nos gusta es adivinar el resultado y leer.

Y digo leer porque al ganador le regalo un libro. Y me dice mi amiga mariajesus en un comentario, que al no acertar nadie me salió barato y que soy una suertuda. Y tiene razón (mirad si tengo suerte que ya he estado dos veces en su Paraíso-Paradela). Pero como el libro ya lo tengo pedido a la librería (que el mío no lo regalo), se abre una nueva porra para el partido del próximo miércoles 20 de abril, en Valencia (Quiz, Jose Vte., amigos valencianos, el miércoles cuidadin que hay mucho "ultra" en este negocio del fútbol, no salgáis de casa) final de la copa del rey (¡Viva la República¡), otra vez entre el Madrid y el Barcelona. 

En principio participáis las mismas personas que en la otra y con los mismos resultados. Pero si alguno quiere cambiarlo, puede hacerlo en esta entrada. Al ser una final, si  acaban empatados juegan prórroga y si en este tiempo añadido sigue el empate, se lanzan penaltis . Nuestros resultados hacen referencia al final de los 90 minutos. Desconozco a que equipo le corresponde (oficialmente) hacer de anfitrión, pero en esta porra los resultados irán como en la otra entrada: 
REAL MADRID – BARCELONA



El libro-comic es:

“Fun Home” Una familia tragicómica, de Alison Bechdel.



Lo leí el verano pasado y volveré a leerlo. Me gustaron muchísimo las ilustraciones.  La historia autobiográfica que cuenta también, aunque he de reconocer que tantas referencias literarias a  veces me  hacían perder el hilo. (Pero ahí el "fallo es mío" no de la autora)

Espero que si esta vez hay ganador y no lo ha leído, también le guste.

miércoles, 30 de marzo de 2011

LA MUJER-PRECIPICIO

Princesa Inca (Cristina Martín)
La mujer-precipicio
Prólogo de Gemma Nierga
Colección: Preciosa y el aire
Publicación: Marzo 2011
Editorial: Libros del Silencio

«Hay algo muy especial en Cristina, y hacer un retrato de esa persona singular y maravillosa no es nada sencillo. Su voz, su risa sonora, su elocuencia, sobre todo su verdad son únicas. Me conquistó muy pronto. Con la fuerza de su poesía, la intensidad con que decía sus versos y el silencio que provocaba su voz diciéndolos. Su vida ha sido dura, pero ella no es frágil. Tiene una terapia infalible: la risa. Y esa valentía suya, esa capacidad que tiene de no cortarse nunca, es una lección que espero que siga repitiéndome mucho tiempo. A ver si por fin aprendo.» Gemma Nierga (Extracto del prólogo)
. . .

Si la poesía no debe preocuparse por ser hermosa, ni agradable, ni por perseguir la certeza; si la poesía tiene que doler y acompañarnos en el insomnio; si tiene que nacer de cuadernos emborronados mientras uno camina ciudad arriba, ciudad abajo; si tiene que llevarnos hasta el borde mismo del precipicio, «paralizados ante la duda inexacta y rara de seguir existiendo»; si tiene, en fin, que poseer «la fuerza rabiosa de la vida», entonces este libro está lleno de auténtica poesía. Web: libros del silencio

[Portada e ilustraciones de Mercè López]

Dicen los médicos que es bipolar, esquizoafectiva. Dice ella que la crisis que sufre desde hace diez años y la fuerte medicación la dejan como un zombi. Princesa Inca / Cristina Martín remueve conciencias desde la radio y ahora desde un estremecedor libro de poesía.
Ha necesitado dormir 14 horas antes del encuentro con el periodista. "La medicación me deja como un zombi". Lleva así más de diez años. "Administradme dosis fuertes de pastillas / para que no sepa pronunciar ni mi nombre / para perder el sentido de estar sintiendo / el sopor de una existencia llena de puñales".


Princesa Inca (Cristina Martín, Barcelona, 1979), jardinera, estudiante de psicología, diagnosticada como bipolar, o con trastorno esquizoafectivo -depende del doctor"-, "loca" -dice ella misma-, colaboradora del programa La ventana, de Gemma Nierga, en la cadena SER, acaba de publicar La mujer-precipicio (Libros del Silencio), donde se incluyen estos versos de Administradme pastillas: "Pastillas que rectifican a los que sueñan, / más de lo previsto, / más de lo que a vosotros os hace falta".

Pero mejor eso que el insomnio, que es blanco y enloquece... "Blanco como la blusa Armani / que come del sudor y la espalda doblada de mis padres. / El insomnio es blanco, blanco como la luna, como la nevera vacía, / como el arroz hervido de los pobres. / Blanco como las sábanas blancas en las que lloras / porque no encuentras la salida. / El insomnio es blanco, / blanco sucio como el patio de la cárcel, / blanco como las batas y las correas del psiquiátrico".

Se lo echa en cara a la sociedad normal. Desde la radio, desde su libro de poesía (el primero), desde esta entrevista (una de las muy pocas) en Gracia, fumando en la terraza de un bar de una plaza de su barrio de Barcelona: "Las enfermedades mentales siguen siendo un tabú. Apenas se habla de ellas, y eso da pie a que no se debata, no se investigue lo suficiente. La sociedad, la sanidad pública, lo único que hacen es administrarnos pastillas, narcotizarnos, para que les dejemos tranquilos. Poco más. En estos diez años en los que he sufrido crisis, el tratamiento poco ha variado. Mi padre era transportista; mi madre, ama de casa y costurera; yo no tengo dinero para pagarme psicólogos ni psiquiatras privados. Te dan pastillas que te anulan, pero no se paran a escucharte para intentar averiguar qué pasa".

"He sufrido tres grandes crisis, en las que las subidas y bajadas son brutales, extremas. La primera, con 20 años. Un misterio. Un día te levantas y estás distinta. No sé por qué. Estaba en la Universidad estudiando psicología. Y, de repente, me sentía la reencarnación de una princesa inca. De ahí el nombre con que firmo.Y luego, otra más, cuando trabajaba como jardinera; es verdad que curraba mucho, 13 horas diarias". Y luego, otra más, hace año y medio, cuando murió su padre de repente, de un ataque al corazón, en la que tuvo que ser sometida a terapia electroconvulsiva (electrochoque), pero de eso prefiere no hablar. "Fue un palo muy grande. Mi padre era muy buena gente. Yo estaba muy unida a él. Fue demasiado para mí. Me internaron tres meses. Y luego estuve mal otros seis. Como secuela, me ha quedado la agorafobia. Ahora me da miedo coger el metro sola. No lo sé explicar. Pero es así. Ya sé que no es racional. Los tratamientos son muy fuertes. Y cuando te internan, tú no entiendes nada. Te atan, te sujetan, y tú crees que es un compló contra ti, porque en los momentos de euforia tú estás arriba del todo, y te crees una princesa inca, o Janis Joplin, y no entiendes nada, por qué te encierran, por qué te atan. Como decía Panero (el escritor Leopoldo María Panero): en un psiquiátrico entras hablando de la Virgen y sales hablando de nada".

-Pero ¿qué se siente?, ¿una tristeza enorme?

-Más que tristeza, son miedos. Es muy complicado lo de la mente. Es que a veces no puedes tirar para adelante. Tengo un amigo que, por ejemplo, oía voces por la mañana. Yo no, nunca he oído voces. Pero él sí. Y cuando se las quitaron, con fármacos, sentía una soledad tan grande que él decía que era más terrible que las voces, que las voces le acompañaban. No se puede intentar homogeneizar a todos por igual. Si esas voces te dicen cosas positivas, ¿por qué quitarlas? Los niños las oyen, tienen amigos invisibles, que les ayudan a desarrollar su imaginación. Y no creo que sea bueno callárselas. ¿Por qué todos tenemos que ser iguales? Quizá para que seamos más manejables. Dicen que estamos locos, pero te fijas en cómo actúan los políticos, la Iglesia, los ejércitos, y ¿esos no están locos?

Princesa Inca-Cristina escribe desde que lo recuerda. Se crió escuchando los versos de Lorca que le leía su madre. Tiene una estantería de su pequeña habitación llena de libretas con goma con sus pensamientos escritos a mano. "Ha sido mi salvación. No sé qué habría sido de mí sin esto". Pero compone versos como vomitando, echando todo fuera, haciendo daño, hurgando, no busca estéticas: "No se trata para mí de un trabajo, no me esmero, no cuadro, no / perfilo, no borro, no reviso, no perfecciono. Son gritos" (No son palabras, sino gritos).

"¡Despierta, princesa, muñeca, caricatura, flor, puta, vacía, gitana, rota entraña! (... ) ¡Despierta, máscara inútil! No llores, que destiñes tus zapatos rojos, y tus vestidos de hilo, y te quedarás descalza, y entonces... Ay, ya verás qué frío, y qué muerte, y qué nada más y nada más, nada más, puta Princesa, loca, ya verás, llorona, descalza y muerta, deja de llorar o ya verás. / Nadie se paró en la Gran Vía... Y yo solo quería, para no ver, coserme los ojos".

Entrevista realizada por Rafael Ruiz, el pasado 27 de marzo en el diario El País. Podéis leerla completa AQUÍ.

miércoles, 23 de marzo de 2011

A MIS "VIEJOS"

Quiero dedicar esta entrada a mis "viejos" (con todo el cariño que conlleva ese entrecomillado).  
 A mi padre, que ayer cumplió 89 años. A mi madre (82) y a la madre de Quiz (84) el próximo mes de abril. Y a tod@s aquellos que no os quedastéis en el camino, y vais vamos, para viejit@s :))

Fotos: Izq. padres de nocheinfinita / Dcha. madre de Quiz

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¿Quién soy yo? ¿Cómo soy? ¿Acaso no somos lo que los demás ven en nosotros, esa amalgama que arrastramos toda la vida sin saber nunca en qué consiste? Son los demás los que nos forman y nos conforman, los que sostienen nuestra imagen: con ellos vivimos y somos, y con ellos moriremos cuando mueran, o desapareceremos cuando su memoria se desvanezca o nos alcance su desprecio. Pero aún así, yo me niego a rendirme a la evidencia y quiero creer que sé quién soy y cómo soy.

Sé que soy pelirroja y mido un metro setenta, que tengo los ojos claros y la piel de lagartija, que jamás llevo anillos ni etiquetas, que me encantan los sombreros. Sé que me gusta beber y bailar y que mi expectación no tiene límites. Tampoco mi irritabilidad, tan intensa a veces como el temblor ante lo que amo. Sé defender una forma de vivir, de pensar y de ser pero no creo en los valores universales y eternos, ni en la moral natural, ni le veo el sentido a perder la vida por Dios, la patria o el deber u otras formas más modernas de dominar las conciencias. 

Pertenezco a la reserva de quienes sólo izarían banderas si estuvieran prohibidas, y sin embargo tengo la lágrima fácil y cualquier gesta intrascendente, cualquier estúpida heroicidad me hace llorar. Me merecen respeto muy pocas personas, admiración bastantes y ternura la mayoría. Desprecio a los traidorzuelos, a los vanidosos, a los fatuos, a los dogmáticos. El mundo me desconcierta porque no sé qué puedo hacer por paliar tanta doblez y tanto dolor y porque cada vez queda menos espacio para la libertad. 

No me da miedo la oscuridad pero sí las multitudes. Detesto el acordeón y el doblaje; soy intransigente y vulnerable; me gustan el desierto y la selva, los canales y el mar, la lluvia y la sequía, el frío y el calor, la música de cámara, la ciudad, las sábanas de hilo, las moras negras y el arroz a banda. 

Me emocionan más los árboles que los gatos. Anhelo igualmente la fiesta y el silencio. Me enternecen los susurros y me abruman los lamentos. Arrastro como todos mi pasado y sé que el día de mañana ya es hoy. No recuerdo haberme aburrido jamás quizá porque busco en el exceso la solución a las causas imposibles. Y sólo quisiera volver a los veinte años para andar día y noche en minifalda.

Rosa Regàs (Nota autobiográfica sacada de su web)

¿A qué edad es uno verdaderamente viejo? se preguntaba Francisco Ayala en uno de sus libros. Para la escritora Rosa Regás, la vejez es como ir de vacaciones, "cuando va pasando el tiempo te das cuenta que el verano se acaba". Y así lo refleja en "La hora de la verdad", su reflexión sobre al vejez.

Una mirada sin velos ni tapujos sobre la vejez y la muerte, que la autora de títulos tan significativos como "Azul", "Ginebra", "Luna lunera", y que fue directora de la Biblioteca Nacional de 2004 a 2007, ha recogido en "La hora de la verdad. Una mirada a la vejez" que publica Now Books.

Con 77 años cumplidos y con la cartera repleta de proyectos -acaba de anunciar que irá entre los cinco primeros de las lista que encabezará el socialista Jordi Hereu para las elecciones municipales de Barcelona- Rosa Regás se ha querido sentar a meditar sobre el paso del tiempo. 

"Moriremos como han muerto los demás".

"Quiero decir a la gente de mi edad que sí, que estamos cerca de la muerte, pero podemos ser muy felices y gozar a pesar de estar en una sociedad que desprestigia la vejez y la experiencia".

"Hace años que comencé a escribir el libro 'Adiós a mis muertos' y en los últimos meses me he dado cuenta de que he ido sumado más de 30 personas. Te das cuenta que has perdido mucho y que ellos son los que están y que yo soy la que me he ido. Por eso era el momento de hablar del temor a envejecer, de cómo lo hacen hombres y mujeres, y de lo bueno y malo que tiene esta fase de la vida"

Y Regás, que desde el principio del libro deja claro que no se trata de ninguna investigación sociológica sobre la vejez, sino de un ejercicio de reflexión basado en su propia experiencia, asegura que quiere dejar claro que "no es lo mismo ser anciano en las clases más desfavorecidas, que, además de vivir en la necesidad, han ser sufrir la marginación por ser ancianos".

"Porque la vejez es terrible cuando a los pobres ancianos les hacen sentir que son un estorbo para la familia y la sociedad", subraya. Pero lo bueno de la vejez es vivir y hacer lo que te da la gana, y para ello hay que tener una vida intelectual y físicamente activa".

"Se trata de vivir inmersos en la inspiración, en la obsesión de un proyecto, un propósito, un ideal o al menos una intención que se nos haya desvelado mediante la curiosidad, que mantiene en movimiento todas nuestras facultades mentales..." .

Y, como ejemplos de buen envejecer, la escritora, premio Planeta por "La Canción de Dorotea" , cita al político Santiago Carrillo, la neuróloga y premio Nobel Rita Levi-Montalcini o el escritor José Luis Sampedro.

La constatación del paso del tiempo la sintió Rosa Regás desde muy pequeña, cuando el día que cumplió once años llegó tan contenta al colegio y su profesor, "un cura enjuto", la corrigió y le dijo que lo que pasaba era que desde ese día tenía once años menos.

"Desde entonces para mí, vivir significa gastar lo que te han dado porque después de este regalo, que es la vida, se acabó todo".

En el libro, estructurado en cuatro capítulos: "De qué estamos hablando", "Los enemigos del alma", "La vejez mental no existe" y "Nunca es tarde para las vacaciones ocultas", Regás habla también de la eutanasia, las relaciones familiares o el amor, entre otra cosas.

La escritora, que dice que solo se siente mayor cuando pasa por un espejo y la pone en su edad, recalca que nunca es tarde para nada pero que hay que mirar a la vejez sin miedo.

Noticia extraída de esta web.
Imágenes: Google


Si habéis llegado hasta el final (!!qué entrada más larga¡¡), muchos b.e.S.O.S

noche

miércoles, 16 de marzo de 2011

SOY MUJER... Y ME GUSTA LEER




Dicen que las mujeres que leen, son peligrosas.




Yo he leído poco, pero cuando me lea todos estos libros, tendré mucho peligro


Eso sí, a veces me preguntan que porqué leo los libros al revés  :)



Y yo les digo que se acerquen y comprueben que el libro lo estoy leyendo al derecho, otra cosa es que lleguen a mis manos libros con la encuadernación al contrario (como este de Federico García Lorca)


Y ahora me pongo seria y si tenéis un ratito (23') os recomiendo que veáis este video.

A través de su Curso de Verano "Retrato de mujer leyendo", tratará la UNED de establecer líneas de reflexión a través de las que reconstruir una imagen que a su vez debe contribuir a comprender el rol de la mujer en nuestra sociedad actual, y todo siempre partiendo de la evolución de un acto que hoy nos puede parecer tan cotidiano como el de la lectura.


Un beso a mis seguidores, que me consta que son grandes lectores.

Fotos: nocheinfinita

domingo, 26 de diciembre de 2010

LA CASUALIDAD NO EXISTE

     ...Desde donde estoy sentada en estos momentos, en la sala de estar llena de flores de mi casa en Scottsdale (Arizona), contemplo mis 70 años de vida y los considero extraordinarios. Cuando era niña, en Suiza, jamás, ni en mis sueños más locos -y eran realmente muy locos-, habría pronosticado que llegaría a ser la famosa autora de Sobre la muerte y los moribundos, una obra cuya exploración sobre el último tránsito de la vida me situó en el centro de una polémica médica y teológica. Jamás me habría imaginado que después me pasaría el resto de la vida explicando que la muerte no existe.

     ...Algunas de mis opiniones son muy poco ortodoxas. Por ejemplo, durante los últimos años he sufrido varias embolias, entre ellas una de poca importancia justo después de la Navidad de 1996. Mis médicos me aconsejaron y después me suplicaron, que dejara el tabaco, el café y los chocolates. Pero yo continúo dándome esos pequeños gustos. ¿Por qué no? Es mi vida.
     Así es como siempre he vivido. Si soy tozuda e independiente, si estoy apegada a mis costumbres, si estoy un poco desequilibrada, ¿qué más da? Así soy yo.
    De hecho, las piezas que componen mi existencia no parecen ensamblarse bien. Pero mis experiencias me han enseñado que no existen las casualidades en la vida. Las cosas que me ocurrieron tenían que ocurrir.

     ... Más adelante me sentí impulsada a comprar una granja de 120 hectáreas en Virginia, donde construí mi propio centro de curación e hice planes para adoptar a bebés infectados por el sida. Aunque todavía me duele reconocerlo, comprendo que estaba destinada a ser arrancada de ese lugar idílico.
     En 1985, después de anunciar mi intención de adoptar a bebés infectados por el sida, me convertí en la persona más despreciada de todo el valle Shenandoah, y aunque pronto renuncié a mis planes, un grupo de hombres estuvo haciendo todo lo posible, excepto matarme, para obligarme a marcharme. Disparaban hacia las ventanas de mi casa y mataban a tiros a mis animales. Me enviaban mensajes amenazadores que me hicieron desagradable y peligrosa la vida en ese precioso paraje. Pero aquel era mi hogar, y obstinadamente me negué a hacer las maletas.

     Viví casi diez años en la granja de Head Waters en Virginia. La granja era justo lo que había soñado, y para hacerla realidad invertí en ella todo el dinero ganado con los libros y conferencias. Construí mi casa, una cabaña cercana y una alquería. Construí también un centro de curación donde daba seminarios. Tenía el proyecto de adoptar a bebés infectados por el sida, para que disfrutaran de los años de vida que les quedaran, los que fueran, en plena naturaleza.

     La vida sencilla de la granja lo era todo para mí. Nada me relajaba más después de un largo trayecto en avión que llegar al serpenteante camino que subía hasta mi casa. El silencio de la noche era más sedante que un somnífero. Por la mañana me despertaba la sinfonía que componían vacas, caballos, pollos, cerdos, asnos, hablando cada uno en su lengua. Su bullicio era la forma de darme la bienvenida. Los campos se extendían hasta donde alcanzaba mi vista, brillantes con el rocío recién caído. Los viejos árboles me ofrecían su silenciosa sabiduría.
     Allí se trabajaba de verdad. El contacto con la tierra, el agua y el sol, que son la materia de la vida, me dejó las manos mugrientas.

     Mi vida
     Mi alma estaba allí.
     Entonces el 6 de octubre de 1994 me incendiaron la casa.

     Se quemó toda entera, hasta el suelo, y fue una pérdida total para mí. El fuego destruyó todos mis papeles. Todo lo que poseía se transformó en cenizas.

"Todo el mundo sufre contratiempos en la vida. Cuanto más numerosos son más aprendemos y maduramos"

      ...Era algo aniquilador, pasmoso, incomprensible. Entre lo que había perdido estaban los diarios que llevaba mi padre desque que yo era niña, mis papeles y diarios personales, unos 20.000 historiales de casos relarivos a mis estudios sobre la vida después de la muerte, mi colección de objetos de arte de los indios norteamericanos, fotografías, ropa, todo.
     Durante 24 horas permanecí en estado de conmoción. No sabía cómo reaccionar, si llorar, gritar, levantar los puños contra Dios, o simplemente quedarme con la boca abierta ante la férrea intromisión del destino.

"La adversidad sólo nos hace más fuertes"

     Siempre me preguntan cómo es la muerte. contesto que es maravillosa. Es lo más fácil que vamos a hacer jamás.
     La vida es ardua. La vida es una lucha.
     La vida es como ir a la escuela; recibimos muchas lecciones. Cuanto más aprendemos, más difíciles se ponen las lecciones.
     Aquélla era una de esas ocasiones, una de las lecciones. Dado que no servía de nada negar la pérdida, la acepté. ¿Qué otra cosa podía hacer? en todo caso, era sólo un montón de objetos materiales, y por muy importante o sentimental que fuera su significado, no eran nada comparados con el valor de la vida. Yo estaba ilesa, mis dos hijos, ambos adultos, estaban vivos. Unos estúpidos habían logrado quemarme la casa y todo lo que había dentro, pero no podían destruirme a mí.

"Cuando se aprende la lección, el dolor desaparece"

     Esta vida mía, que comenzara a muchos miles de kilómetros, ha sido muchas cosas, pero jamás fácil. Esto es una realidad, no una queja. He aprendido que no hay dicha sin contratiempos. No hay placer sin dolor. ¿Conoceríamos el goce de la paz sin la angustia de la guerra? Si no fuera por el sida, ¿nos daríamos cuenta de que el mundo está en peligro? Si no fuera por la muerte, ¿valoraríamos la vida? Si no fuera por el odio, ¿sabríamos que el objetivo último es el amor?
     Me gusta decir que "Si cubriéramos los desfiladeros para protegerlos de los vendavales, jamás veríamos la belleza de sus formas".

     Reconozco que esa noche de octubre de hace dos años fue una de esas ocasiones en que es difícil encontrar la belleza. Pero en el transcurso de mi vida había estado en encrucijadas similares, escudriñando el horizaonte en busca de algo casi imposible de ver. En esos momentos uno puede quedarse en la negatividad y buscar a quién culpar, o puede elegir sanar y continuar amando. Puesto que creo que la última finalidad de la existencia es madurar, no me costó escoger la alternativa.

     Así pues, a los pocos días del incendio fui a la ciudad, me compré una muda de ropa y me preparé para afrontar cualquier cosas que pudiera ocurrir a continuación.
     En cierto modo, ésa es la historia de mi vida.

Extractos del 1º capítulo del libro autobiográfico "La Rueda de la Vida" , de Elisabeth Kübler Ross

 Ánimo, Quiz, espero que salgas pronto del hospital.
Gracias, Luisa y Ori.



Besos 
noche

miércoles, 14 de julio de 2010

ESTOY EN BUENA RACHA...


Parece que eso de perder ya no va conmigo, jeje… hasta hace poco no ganaba nada en ningún concurso, rifa, juego, etc.

Pero hace unos días, tachaaaaan, me paré en una caseta de feria,  3 euros, 3 dardos y 3 globos, se trataba de atinar con el dardo al globo y explotarlos, los tres. Pues, !!bingo¡¡, (me ayudaron las cervecitas porque mi puntería es nula) gané un premio. Una plancha de pelo, de las buenas, ¿eh?, se la regalé a una amiga que la necesitaba, porque yo con mi pelo cortito, finito y lacio no necesito plancha :))

Y hoy mismo he ganado una noche en el Pazo de Soutullo (¡menudo premio¡), y todo gracias a la generosidad de mariajesusparadela y también a mi ojo clínico. 
Como el premio es una habitación doble y yo aunque infinita sólo soy una, quizás haga un concurso y el premio sea esa plaza sobrante. Aunque pensarlo bien si participáis  que puedo llegar a ser muy pesaaaaaaaaaaaaada.

Sé que ha sido puritita suerte, pero por algo se empieza. Ya vendrán los retos de "sapiencias", jejj.

Se me acaba de ocurrir el concurso, con razón digo que estoy en racha.

Como me voy unos días de vacaciones, me gustaría que me recomendarais un libro para esos ratos de ocio. 
Elegiré uno y la persona que lo haya recomendado ganará .

No os asustéis, por supuesto que se puede renunciar al premio :--:

Mi recomendación para tod@s es un pequeño-gran libro: "El cuento de la isla desconocida" de José Saramago.




Besitos,

noche

Imágenes: google

martes, 13 de julio de 2010

Red Rome

En esta casa donde los castaños desprenden sus frutos de locura miro tu fotografía, estás sentada a una mesa, con la cucharilla en la mano a punto de remover el café, detrás una pared de ladrillo visto con cuadros de instrumentos de jazz, se podría decir que estabas en un cafetín de la rue Falguière en ese Paris al que nunca iremos porque se nos perdió una mañana de junio en el Soho de Nueva York. Esa mañana rompían las palabras en nuestros sueños y en tus ojos destellaba quizá la ilusión de comprender durante treinta segundos que todo podía ser distinto, pero una bala de fuego indigno me dio en el pecho y una cascada de flores muertas cayó a nuestros pies. Caminábamos por las calles Bowery, Howard, Varick y otras que no recordaremos jamás sintiéndonos en un pequeño y triste paraíso acompañadas por Tenesse Williams y la romana Sra. Stone.

Red Rome
Autora: Carmen Vega
Tanto la imagen como el texto son propiedad de la autora y están registrados. Todos los derechos reservados.

Carmen Vega (Pinos Puente, Granada, 1953)
Cursó estudios de arte dramático, fotografía y cine, aunque ha sido en torno al arte cinematográfico donde ha desarrollado su actividad profesional, en los campos de la crítica, la producción, la exhibición, la distribución y la organización de muestras y festivales.

Ha publicado  relatos en antologías como "Cuentos para leer en el metro" (1999), "Un lugar donde vivir" (2005) , "Apenas unos minutos" (2007) y el libro "La navaja de Buñuel" (2008). En 2003 ganó el primer premio de Hiperbreves de la Feria del Libro de Madrid.

A parte de eso, Carmen Vega es una bella persona y además es mi amiga, una amistad que, aunque nos vemos poco, seguimos conservando desde hace ya más de 18 años. Hace tiempo publiqué "El viaje", de su libro "La navaja de Buñuel" . El otro día le pedí alguna cosita suya para el blog y  como es tan generosa me envió este relato inédito, y un poema que publicaré más adelante.
Mil gracias Carmen, os quiero a las dos. Besos

Reseña de Carmen Vega extraída del libro "La navaja de Buñuel". Editorial: Cuadernos del Vigía

lunes, 8 de febrero de 2010

¿NACEMOS INOCENTES?

"Del sueño de mi larga noche desperté a mediodía bajo los focos del quirófano de un hospital en las afueras de Londres. 
Lloré y rabié de miedo hasta que la luz cejó y las manos de plástico de la enfermera me soltaron. 
Y quedé así, aturdido y expectante frente al mundo que empezaba, en un desierto de silencio y espera. 
Nadie me preguntó de dónde había venido y cuando quise acordarme lo había olvidado. 
El deseo de recordar me persigue desde entonces".

Diario de un recién nacido
Del libro: "Inocencia Radical" de Elsa Punset.



Imagen: http://www.nicoletta.info/

lunes, 28 de diciembre de 2009

ANA BOTELLA: MUY PRONTO SUS RELATOS ERÓTICOS LÉSBICOS

Tras la exitosa publicación de dos volúmenes recopilatorios de cuentos infantiles comentados, Ana Botella, esposa del que fuera presidente del Gobierno español, José María Aznar, ha decidido dar el salto a la literatura de adultos, anunciando la próxima publicación de una colección de cuentos eróticos de contenido lésbico.


La obra, que llevará por título “Pueden más dos tetas que dos manzanas”, podría incluir, además de relatos ya publicados pero poco conocidos por el gran público, piezas inéditas de las periodistas Pilar Urbano, Curry Valenzuela, Cristina López Schitling y Ana Rosa Quintana, en lo que supondría la primera incursión de éstas en la literatura erótica.

Ana Botella ha aprovechado el anuncio de su nuevo libro para aclarar que sus ya famosas declaraciones sobre peras y manzanas no eran una crítica al matrimonio entre personas del mismo sexo, como maliciosamente se ha querido interpretar desde algunos medios, sino una alabanza a las virtudes de la bisexualidad.

Visto en: dosmanzanas.com

En cuanto el libro salga a la venta os lo comunicaré, seguro que estais deseando comprarlo :) :)


miércoles, 16 de diciembre de 2009

CUANDO EL SILENCIO HABLA

"A veces el horizonte se difumina, perdemos el norte y

no hay camino delimitado ante nosotros.

¿Dónde ir?, ¿Qué hacer?, ¿Cómo orientarnos?

El paisaje está gris, no hay referencias, sólo abondono y

olvido y por única riqueza unos pies cansados que

reclaman la seguridad de un sendero que no existe.

Me paro... respiro... y escucho sorprendida al silencio

hablarme al oído."

(Del libro "Cuando el silencio habla" de Matilde de Torres)

Gracias Quiz, por darme a conocer este libro

sábado, 5 de diciembre de 2009

ME IMPRESIONA...

Me impresiona una puesta de Sol, la palabra melancolía, la llegada de un amigo, la metamorfosis del corazón.


Me impresiona tu audacia de tonto ladrón, tus quejidos de fiera herida, tu profunda y ausente mirada, tus palabras perdidas en el tiempo.


Me impresiona tu mundo grácil, complejo, real, inaccesible, y ésa tu forma de sembrar una flor en mi jardín.



Texto: Ana Alas - "Si tuviera alas..." 2008


Imagen: July Macuada - Ilustradora Chilena