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miércoles, 23 de marzo de 2011

A MIS "VIEJOS"

Quiero dedicar esta entrada a mis "viejos" (con todo el cariño que conlleva ese entrecomillado).  
 A mi padre, que ayer cumplió 89 años. A mi madre (82) y a la madre de Quiz (84) el próximo mes de abril. Y a tod@s aquellos que no os quedastéis en el camino, y vais vamos, para viejit@s :))

Fotos: Izq. padres de nocheinfinita / Dcha. madre de Quiz

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¿Quién soy yo? ¿Cómo soy? ¿Acaso no somos lo que los demás ven en nosotros, esa amalgama que arrastramos toda la vida sin saber nunca en qué consiste? Son los demás los que nos forman y nos conforman, los que sostienen nuestra imagen: con ellos vivimos y somos, y con ellos moriremos cuando mueran, o desapareceremos cuando su memoria se desvanezca o nos alcance su desprecio. Pero aún así, yo me niego a rendirme a la evidencia y quiero creer que sé quién soy y cómo soy.

Sé que soy pelirroja y mido un metro setenta, que tengo los ojos claros y la piel de lagartija, que jamás llevo anillos ni etiquetas, que me encantan los sombreros. Sé que me gusta beber y bailar y que mi expectación no tiene límites. Tampoco mi irritabilidad, tan intensa a veces como el temblor ante lo que amo. Sé defender una forma de vivir, de pensar y de ser pero no creo en los valores universales y eternos, ni en la moral natural, ni le veo el sentido a perder la vida por Dios, la patria o el deber u otras formas más modernas de dominar las conciencias. 

Pertenezco a la reserva de quienes sólo izarían banderas si estuvieran prohibidas, y sin embargo tengo la lágrima fácil y cualquier gesta intrascendente, cualquier estúpida heroicidad me hace llorar. Me merecen respeto muy pocas personas, admiración bastantes y ternura la mayoría. Desprecio a los traidorzuelos, a los vanidosos, a los fatuos, a los dogmáticos. El mundo me desconcierta porque no sé qué puedo hacer por paliar tanta doblez y tanto dolor y porque cada vez queda menos espacio para la libertad. 

No me da miedo la oscuridad pero sí las multitudes. Detesto el acordeón y el doblaje; soy intransigente y vulnerable; me gustan el desierto y la selva, los canales y el mar, la lluvia y la sequía, el frío y el calor, la música de cámara, la ciudad, las sábanas de hilo, las moras negras y el arroz a banda. 

Me emocionan más los árboles que los gatos. Anhelo igualmente la fiesta y el silencio. Me enternecen los susurros y me abruman los lamentos. Arrastro como todos mi pasado y sé que el día de mañana ya es hoy. No recuerdo haberme aburrido jamás quizá porque busco en el exceso la solución a las causas imposibles. Y sólo quisiera volver a los veinte años para andar día y noche en minifalda.

Rosa Regàs (Nota autobiográfica sacada de su web)

¿A qué edad es uno verdaderamente viejo? se preguntaba Francisco Ayala en uno de sus libros. Para la escritora Rosa Regás, la vejez es como ir de vacaciones, "cuando va pasando el tiempo te das cuenta que el verano se acaba". Y así lo refleja en "La hora de la verdad", su reflexión sobre al vejez.

Una mirada sin velos ni tapujos sobre la vejez y la muerte, que la autora de títulos tan significativos como "Azul", "Ginebra", "Luna lunera", y que fue directora de la Biblioteca Nacional de 2004 a 2007, ha recogido en "La hora de la verdad. Una mirada a la vejez" que publica Now Books.

Con 77 años cumplidos y con la cartera repleta de proyectos -acaba de anunciar que irá entre los cinco primeros de las lista que encabezará el socialista Jordi Hereu para las elecciones municipales de Barcelona- Rosa Regás se ha querido sentar a meditar sobre el paso del tiempo. 

"Moriremos como han muerto los demás".

"Quiero decir a la gente de mi edad que sí, que estamos cerca de la muerte, pero podemos ser muy felices y gozar a pesar de estar en una sociedad que desprestigia la vejez y la experiencia".

"Hace años que comencé a escribir el libro 'Adiós a mis muertos' y en los últimos meses me he dado cuenta de que he ido sumado más de 30 personas. Te das cuenta que has perdido mucho y que ellos son los que están y que yo soy la que me he ido. Por eso era el momento de hablar del temor a envejecer, de cómo lo hacen hombres y mujeres, y de lo bueno y malo que tiene esta fase de la vida"

Y Regás, que desde el principio del libro deja claro que no se trata de ninguna investigación sociológica sobre la vejez, sino de un ejercicio de reflexión basado en su propia experiencia, asegura que quiere dejar claro que "no es lo mismo ser anciano en las clases más desfavorecidas, que, además de vivir en la necesidad, han ser sufrir la marginación por ser ancianos".

"Porque la vejez es terrible cuando a los pobres ancianos les hacen sentir que son un estorbo para la familia y la sociedad", subraya. Pero lo bueno de la vejez es vivir y hacer lo que te da la gana, y para ello hay que tener una vida intelectual y físicamente activa".

"Se trata de vivir inmersos en la inspiración, en la obsesión de un proyecto, un propósito, un ideal o al menos una intención que se nos haya desvelado mediante la curiosidad, que mantiene en movimiento todas nuestras facultades mentales..." .

Y, como ejemplos de buen envejecer, la escritora, premio Planeta por "La Canción de Dorotea" , cita al político Santiago Carrillo, la neuróloga y premio Nobel Rita Levi-Montalcini o el escritor José Luis Sampedro.

La constatación del paso del tiempo la sintió Rosa Regás desde muy pequeña, cuando el día que cumplió once años llegó tan contenta al colegio y su profesor, "un cura enjuto", la corrigió y le dijo que lo que pasaba era que desde ese día tenía once años menos.

"Desde entonces para mí, vivir significa gastar lo que te han dado porque después de este regalo, que es la vida, se acabó todo".

En el libro, estructurado en cuatro capítulos: "De qué estamos hablando", "Los enemigos del alma", "La vejez mental no existe" y "Nunca es tarde para las vacaciones ocultas", Regás habla también de la eutanasia, las relaciones familiares o el amor, entre otra cosas.

La escritora, que dice que solo se siente mayor cuando pasa por un espejo y la pone en su edad, recalca que nunca es tarde para nada pero que hay que mirar a la vejez sin miedo.

Noticia extraída de esta web.
Imágenes: Google


Si habéis llegado hasta el final (!!qué entrada más larga¡¡), muchos b.e.S.O.S

noche